Un músico vive la vida inténsamente. Transforma sus sentimientos en música, los, digamos -aquí acompaña las palabras con un gesto de la mano- proyecta. Un escritor es diferente, es, no sé, más pausado. Menos intenso... -deja colgadas las palabras.
Sergio estaba intentado no decir lo que realmente pensaba. Aunque en el fondo estaba deseándo decirlo, le pasaba que no sabía como. Sergio pensaba, en realidad, que los músicos (¿que es un músico?) eran unos hijosdeputa muy intensos y que siempre estaban de juerga en juerga, rodeados de tias buenas y pasándoselo en grande. Los escritores son diferentes. Un escritor se levanta por la mañana, escribe, hace lo que sea, come, contempla, reflexiona, escribe, y así todo el tiempo.
Fonso lo mira. La música no tiene la barrera del idioma -dice circunspecto- es más facil expresarla, sale más directa hacía el mundo. Por eso es más intensa.
Son unos salvajes -dice Tasha- Escribir es más elevado.
Fonso se pregunta si estará de broma, con esta bolchevique nunca se sabe. Después piensa que solo tiene gracia por la forma en que lo ha dicho, como asqueada de toda la situación. También piensa que si le ha hecho gracía eso, está más perdido de lo que creía. Rusa maledetta
Tasha se levanta para servirse. Tasha bebía calimocho. Cuando no le quedaba vino se hacía la mezcla con cualquier cosa. Ron o Martini, a veces Vodka. Cuando bebía demasiado le salían unas manchas rojas en las mejillas que le daban el aspecto de una Heidi trasnochada rubia.
La pintura -dice cojiendo una botella al azar- es el arte verdadero. La máxima expresión.
08:04 p.m.
lunes, 6 de octubre de 2008
Publicado por malditoescritor en 18:41
Etiquetas: english year
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